Sin perfume
pero con mi esencia más intacta que nunca
Lo bueno de lo que te gustaría tener, es que se puede conseguir.
Lo triste es tener por tener, comprar por llenar, por buscar satisfacción en lo material, en lo externo que con suerte llega a cubrir el vacío.
La carta de hoy va dedicada al DETOX DE VESTIDOR, no viene solo, viene con mensaje.
El vacío pide observación, pide atención y si no la recibe, va a ponerse intenso, demandante, persistente.
MOLESTO.
Pero no es malo como se puede percibir, tiene un simbolismo enorme.
EL VACÍO ES TOTAL POSIBILIDAD.
Así como cuando comienzo una sesión con mis clientas y esta parte, la de soltar para hacer espacio, se vuelve tensa.
La tensión es interna en ellas, no en todas, pero sí en la mayoría.
Es que dejar ir implica mirar de frente lo que se sostuvo, lo que se evita, lo que recuerda, lo que requiere introspección. Y sí, las entiendo.
Pero la posibilidad y la intención del trabajo que conseguimos juntas, pide esa valentía. Yo las abrazo, nos reímos, recordamos. Hay tanta intimidad en ese momento.
Una vez que se afloja la tensión aparece la posibilidad.
La posibilidad de llenar con lo nuevo, con lo fresco, con vida. La nueva vida a crear.
Con lo que se queda y con lo que eventualmente va llegando.
Eso que con cada renovado look le dice al mundo, claro y conciso, quien sos cuando te presentas.
Liviana, actual, dirigida hacia esa intención que sembramos en las sesiones.
Y existe un alivio maravilloso en no atorarte a consumir “cosas nuevas para ponerte”…no al menos, y con pautas, pensadas inmediatamente.
Porque el juego real es SER a través de tus looks con lo que ya tenes, con lo que ya habla de vos. Que con mucha paciencia y amor, están esperando que veas…que te veas.
¿ Ves la magia en soltar? ¿ Ves las nuevas chances por venir?
Y si te preguntas sobre el perfume del título, te cuento:
Resulta que llegando a Rosario, Argentina el pasado noviembre 2025, termine mi frasco de “Black Opium” de YSL. Fragancia que me encanta usar, principalmente para salir y declarar sensualidad.
Y así fue que la terminé, en un evento el jueves 4/12/25…que poder tiene un aroma para hacerte recordar.
Y fue desde ahí que decidí pausar el uso, de ese y de otro de la diaria, como simbolismo de quien soy sin eso.
Sin eso que me recuerda tantos momentos, tantas historias y personas.
Que como el detox de vestidor tiene un fin en sí mismo, el de volver a mí, limpiando el aura de lo externo, para concentrarme en un nuevo perfume que me permita verme, sentirme y, de ahí, decidir que fragancia quiero que me acompañe en esta nueva etapa.
Quizás sea la misma, pero quien seguro no lo es…soy yo.
Te cuento cuando lo decida.
Ivi
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